Según Forbes, el 85% de los usuarios confían más en los contenidos generados por otros que en los generados por las marcas. Es decir, estos usuarios tienen la capacidad de amplificar el mensaje de las marcas y de llegar a un gran público al que, en muchas ocasiones, no podrían alcanzar por sí solas: los influencers se convierten en la imagen de la marca y actúan como altavoz. Pero ¿cómo diseñar una campaña de marketing de influencers para mi negocio?

¿Por dónde empezar?

Las estrategias de marketing de influencia son aún muy recientes, por lo que hay un amplio margen de desarrollo y aprendizaje. Pero antes que nada, es fundamental tener claro cuál es el objetivo y qué es lo que se quiere lograr, antes de poner el plan en marcha.

Una vez definida la meta, se tendrá que plantear cuál es el mejor camino para llegar a ella: elegir bien el influencer, escogiendo los que reflejan los valores y el espíritu de la marca, y por lo tanto que sea adecuado para lograr los objetivos. Es importante que haya complicidad y una creación de sinergias positivas entre la marca, el influencer y el consumidor. Además, es imprescindible evaluar atentamente los perfiles de sus seguidores en redes sociales. Esto ayudará a determinar si corresponden con el público objetivo de la marca.

Partiendo de esa buena elección, ¿por qué puede resultar positivo contar con influencers para una campaña de marketing digital?

El público objetivo está muy definido, se puede diferenciar, según el contenido que estos influencers comparten y su perfil, a potenciales consumidores,  definidos por rango de edad, sexo, gustos e intereses.

La figura del influencer como alguien “normal”, asientan las bases de la confianza, algo que de por sí, muchos medios tradicionales ya han perdido. Pese a que las expectativas creadas deben trabajarse para ser cumplidas por parte de la marca, el simple hecho de que un influencer haga un review de un producto, lo muestre o lo consuma, lleva implícito que el seguidor no desconfíe, a priori, de ello.

Pese a que evidentemente debe haber un retorno de la inversión económica, cuando hablamos de incluir a los influencers en una estrategia de marketing digital, ya no lo hacemos sólo en términos económicos, sino en hacer branding: en la transmisión de los valores de marca y de su posicionamiento en la mente del consumidor respecto a su competencia.

Los intangibles, muchas veces dejados en segundo plano, son ese “click” que en el subconsciente del consumidor les hace decantarse por una marca u otra.

Y es que unir fuerzas con un influencer no solo otorga presencia en los medios, si no que provoca que se asocien indirectamente los valores de este. Por tanto, ayudará a vender mucho más que un producto, dará forma a una imagen marca, transmite unos valores, una filosofía y un estilo de vida determinado.

Después de eso, es hora de crear un plan detallado con las tácticas a llevar a cabo (acciones, el mensaje a transmitir, las fechas de publicación, etc).  ¡Las posibilidades son infinitas!

Finalmente, se debe medir el impacto de la campaña con influyentes y además, evaluar los resultados obtenidos.

Entonces, es momento de dar el primer paso. En VEO tenemos una estrategia adecuada para incrementar tu posicionamiento.